26/3/18

Reseña: "El Último Faraón", Wilbur Smith

¡Buenas tardes!

Para los amantes de los libros, una mañana completa de médicos, pruebas y largas esperas no tiene necesariamente que ser una mala  mañana ya que puede aprovecharse para leer. Gracias a una mañana intensiva de médicos hoy os traigo mi opinón sobre la última novela de Wilbur Smith, El Último Faraón:







Nº de páginas: 432 págs.
Encuadernación: Tapa dura
Editorial: DUOMO EDITORIAL
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788416634798









INTRIGA Y TRAICIÓN
EN LA CORTE FARAÓNICA

El viejo faraón Tamose ha sido herido de muerte.

La ciudad de Luxor está sitiada. Todo parece perdido. Y Taita, general del ejército egipcio, regresa victorioso del campo de batalla a un escenario adverso: Tamose ha fallecido, y su hijo Utteric Turo,  joven, cruel y débil, ocupa el trono.

Acusado de alta traición y condenado a la pena capital, Taita encontrará un aliado en Ramsés, el hermano de Utteric Turo, que deberá decidir entre permanecer en silencio y convertirse en cómplice de la tiranía del nuevo monarca o ayudar a su amigo a escapar, traicionando a su familia, y recuperar Egipto.

UNA TREPIDANTE AVENTURA HECHA DE SANGRE, ROMANCE Y MISTERIO EN EL EGIPTO MÁS FASCINANTE


Cuando Duomo Ediciones me ofreció El Último Faraón estuve muy tentada de declinar la oferta ya que Wilbur Smith no es de mis autores favoritos. De hecho, su anterior novela, El León de Oro no me gustó nada. Sin embargo, decidí darle otra oportunidad (al fin y al cabo su novela El Dios del Desierto sí que me gustó). Me alegro mucho de no haber rechazado el ejemplar.

Con El Último Faraón, Wilbur Smith nos trae la cuarta novela (sí, creo que es la cuarta) protagonizada por el hechicero y eunuco Taita. En esta ocasión, el curioso personaje tendrá que huir de Egipto cuando el nuevo faraón, Utteric Turo, lo condene a muerte. En el exilio vivirá una gran aventura junto al hermano del faraón. Ramsés, varios de los personajes que ya conocimos en El Dios del Desierto y la inigualable Serrena.


Aunque sea la cuarta parte de la saga, no es necesario haber leído los anteriores para poder leer y disfrutar El Último Faraón. Es cierto que salen personajes de la novela anterior y se hace referencia a sucesos de aquella novela pero el autor los resumen tan bien que no es necesario conocerlos de antemano.

Empecé la novela, lo reconozco, convencida de que no iba a gustarme pero al poco ya me tenía cautivada. El personaje de Taita es, como poco, curioso. Se describe así mismo casi como un ejemplar único: tremendamente inteligente, guapo, con una melena envidiable, divertido... y eunuco (lo único de su persona que no le gusta). Además, como él bien dice, ha sido dotado por los dioses, con el don de la longevidad (yo he calculado y debe superar los cien años aunque tenga apariencia de unos treinta). De tan alta estima que se tiene (y parte de razón tiene, claro) llega a resultar divertido (y un poco cargante también).

Por otro lado, también está la gran Serrena. Los personajes buenos de Wilbur Smith son todos de una moral intachable, guapos, inteligentes, experimentados luchadores... pero Serrena es mucho más, muchísimo más. Supera casi al propio Taita. Y para mi ese es un punto negativo en todas las novelas del autor (al menos las que yo he leído). Me gustan los personajes más reales: con matices grises en su personalidad. Sin esa perfección que los hace poco creíbles.

Y los malos, son malos de verdad. No hay ningún ápice de bondad en su alma. Es negra como el carbón. Un ejemplo es el megalómano faraón Utteric Turo: caprichoso, cruel, mentiroso, despiadado, vicioso... Y todos los epítetos negativos que queráis aplicarle. Por supuesto, y como lectora que empatiza con los personajes, se le odia a más no poder.

Pero a parte de la interesante historia y de los personajes blancos o negros (sin matices), Wilbur Smith nos describe perfectamente los rituales, creencias y conocimientos de la época: los sacrificios que se hacían, el trato con los esclavos o los prisioneros de guerra, las creencias religiosas, el conocimiento intelectual...

Llevaba menos de la mitad cuando la llevé al médico y las cuatro horas de pruebas y salas de espera se me quedaron en nada sumida como estaba en la historia de estos personajes. Así pues, he de confirmaros que me ha gustado mucho la novela y que me alegro mucho de haberle dado una segunda oportunidad al autor.

Besotes y Felices Lecturas.