22/5/18

Reseña: "En mi casa no entra un gato. Diaro de un gatuno primerizo", Pedro Zuazua Gil

"En mi casa no entra un gato, en mi casa no entra un gato..." ese es el mantra que llevo rezando todo el día desde que leí la novela En mi casa no entra un gato. Diaro de un gatuno primerizo de Pedro Zuazua Gil.



Nº de páginas: 272 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: DUOMO EDITORIAL
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788417128081

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"Pedro pertenecía hasta hace poco al grupo de la Resistencia Gatuna, formado por todas aquellas personas que sin pudor decían «en mi casa no entra un gato, y punto».

Hasta que un día conoció a Mía, una gatita blanca y parda que se instala en su piso y no solo se adueña del espacio, sino que también conquista su corazón. Pedro no podía imaginar hasta qué punto Mía iba a cambiar su vida.

Divertidas, desenfadadas y emotivas, estas memorias gatunas desvelan todos los entresijos del mundo de los gatos. Y mucho más. Porque, en realidad, ¿quién no ha sido primerizo alguna vez?"



Pedro Zuazua, que siempre había afirmado que no tendría un gato en su vida, se convierte en un "padre" primerizo de un precioso cachorrillo de apenas dos meses. Casi sin darse cuenta, y muy sutilmente, una amiga suya, una endosadora de gatos, lo va convenciendo para que ponga un gato en su vida. Y termina cediendo. A partir del momento en el que el animalito, Mía, entra en su vida ésta cambiará para siempre. 

A punto de devolverla tras pasar una larga noche de aullidos y correteos, Mía se convertirá en un ser indispensable en su vida. Y Pedro, o Pedrín como lo llaman los amigos, nos irá contando las aventuras y desventuras que vivirá al lado del gracioso minino.

Y aquí una servidora durante toda la lectura, y varios días después, solo piensa que un gatito en casa no estaría mal. Que hace compañía, que quizá podría convivir feliz con Thor, nuestra cobaya, que seguro que sería muy gracioso y nos daría mucho cariño (yo aquí sin hacer caso de la fama ¿merecida? de independientes y despegados que tienen estos animales)...

Foto del IG @enmicasanoentraungato
Me he leído esta novela con una sonrisa continua en la boca, imaginándome sin problemas a Mía (el lindo gatito de la foto) haciendo de las suyas y al pobre Pedrín sufriendo lo suyo. Además, como madre histérica, sé perfectamente por lo que habrá pasado la pobre criatura (me refiero a Pedro Zuazua): a la más mínima, corriendo al veterinario. Sufriendo sin motivo por cualquier cosa.

Este diario de un gatuno primerizo es divertido e instructivo. Si no tienes gato, te divertirás con las fechorías de Mía y con la angustia constante del pobre Pedro, y si tienes un gato, seguro que te sentirás identificado en muchos aspectos. Además, Pedro nos da consejos muy útiles basados siempre en su experiencia personal (siempre va bien aprender de los que han pasado por eso antes que nosotros: por si nos da por adoptar a un gatito lindo).

Personalmente, me ha parecido una lectura muy entretenida y amena. Siempre es bueno que una novela te haga soltar alguna sonrisa y con En mi casa no entra un gato han sido muchas.

Foto del IG @enmicasanoentraungato

Por si mi hermana o mi maridín leen esto: Tranquilos que "en mi casa no entra un gato"... por ahora.

Besotes y Felices Lecturas