8/11/18

Reseña: "No hubo culpa", Blai Garrigues

Cuando hace frío, me gusta pasar la tarde lo más tranquila posible acompañada de un buen libro, una manta y se posible una infusión bien caliente o un chocolate ¿Verdad que no es mal plan? Esta semana me ha estado acompañando No hubo culpa de Blai Garrigues, una novela autoeditada de la editorial Caligrama.



Nº de páginas: 372 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: CALIGRAMA
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788417483159

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¿Qué hay peor que saber que te queda poco tiempo en este mundo? Cometer un crimen y tener que cargar con la culpa en los momentos finales de tu vida. Isabel se encuentra felizmente casada con José, y ahora más con la llegada a sus vidas de un precioso bebé.

Mientras que a María le diagnostican un tumor terminal de cerebro a sus cuarenta y nueve años. María regresará al pueblo donde nació, a Alzira, donde tuvo una infancia feliz. Pero cometerá un error, un accidente cambiará sus planes. Se llevará por delante el cochecito del bebé de Isabel y huirá de la escena del crimen. La culpa aparecerá en María, que deseará que la muerte llegue cuanto antes para hacer desaparecer ese sentimiento. Isabel decidirá investigar por su cuenta el atropello de su bebé, pues se siente impotente cuando la policía no logra identificar al conductor del vehículo. Lo que ambas desconocen es que el destino hará que sus caminos se crucen con un giro perturbador.

Ha sido acabar la novela y sentarme delante del ordenador para traeros la reseña. Quería por un lado esperar unos días para que la historia terminada de calarme pero por otro os quería traer mi opinión con las sensaciones aún frescas. Ha ganado la segunda opción.

En esta novela, Bali Garrigues nos trae la historia de dos mujeres: María e Isabel. La primera es una profesora de la ESO a la que le diagnostican un tumor inoperable en el cerebro. Su esperanza de vida es de entre 6 y 10 meses así que decide vivir sus últimos meses haciendo cosas que realmente le satisfagan.

Por otro lado, tenemos a Isabel, una joven que acaba de ser madre. Su matrimonio parece perfecto, su marido es encantador y su hija, Daniela, es todo lo que ella había querido en su vida. Todo es perfecto. Desgraciadamente, esa vida tan perfecta y maravillosa se quiebra cuando María atropella accidentalmente el carrito con Daniela dentro.

Por supuesto, a una le corroe la culpa por haber matado a un dulce bebé y a la otra le atormenta su sed de venganza y el dolor por la pérdida de su preciosa hijita.


Hay que reconocer que la historia es muy, muy buena. Ya la sinopsis engancha porque no puedes imaginar cómo el título puede ser "No hubo culpa" cuando María ha atropellado a un bebé. ¿Cómo es posible que no haya culpa? ¡¡A la cárcel, ya!!

Pero nada es tan sencillo como parece, ya que durante toda la novela no paramos de encontrarnos sorpresas y la historia no cesa de dar dramáticos giros. La verdad es que me he pasado gran parte de la novela (sobre todo de la mitad hacia el final) diciendo "vaya, eso no me lo esperaba" "¡qué fuerte!"...

 Pero... y lo siento, hay un pero enorme... No me ha gustado nada cómo está escrita. Sabéis que no me gusta cuando una novela explica todos y cada uno de los pasos de los personajes: detalles y más detalles de su día a día (se despierta, abre los ojos, respira, se ubica dónde está, se sienta en la cama, pone los pies en el suelo, se pone las zapatillas, se levanta, va al cuarto de baño, se mira en el espejo - toca explicar lo que siente cuando ve su reflejo en el espejo-, se lava los dientes, se enjuaga...), y también te explica las pesadillas que tiene María, y lo que siente Laura... En fin,  se eterniza y, en mi caso, no ayuda nada a la evolución de la historia: la ralentiza y hace que pierda fuerza.

La historia en sí (con todas sus vueltas y situaciones inesperadas) está muy bien, deseas saber qué pasará con María y con Isabel. E incluso tiene un bonito trasfondo: las apariencias engañan, la mente es todo un misterio y conviene ir al médico al menor síntoma.

Por tanto, considero que es una novela recomendable siempre y cuando tengas claro que no es una novela rápida. El autor se toma su tiempo explicando las situaciones y los sentimientos de las protagonistas.  En mi opinión, si no fuese por ese detalle, sería una novela que estaría a la altura de La chica del tren o La pareja de al lado.




Besotes y Felices Lecturas