16/9/16

Reseña: "Me llamo Lucy Barton", Elizabeth Strout

¡Buenas tardes!

Ya os comenté que estaba deseando que saliese a la venta la novela Me llamo Lucy Barton de Elizabeth Strout. Pues hoy os traigo ya la reseña.


Nº de páginas: 224 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: DUOMO EDITORIAL
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788416261918

"En una habitación de hospital en pleno centro de Manhattan, delante del iluminado edificio Chrysler, cuyo perfil se recorta al otro lado de la ventana, dos mujeres hablan sin descanso durante cinco días y cinco noches. Hace muchos años que no se ven, pero el flujo de su conversación parece capaz de detener el tiempo y silenciar el ruido ensordecedor de todo lo que no se dice.

En esa habitación de hospital, durante cinco días y cinco noches, las dos mujeres son en realidad algo muy antiguo, peligroso e intenso: una madre y una hija que recuerdan lo mucho que se aman."


La novela comienza cuando Lucy Barton explica que hace muchos años tuvo que permanecer en el hospital casi nueve semanas por una complicación en una operación de apendicitis. Esas nueve semanas no se caracterizan precisamente por gran profusión de visitas: su marido tiene mucho trabajo y odia los hospitales, con su familia no tiene una relación muy estrecha, no tiene muchas amistades y sus hijas son pequeñas. Pero quién sí va a visitarla, durante cinco días con sus noches, es su madre.

Además de explicarnos su estancia en el hospital, incluyendo las conversaciones con su madre, también nos relata su infancia, su vida de casada, sus logros, sus fracasos, la sociedad que le rodea...

Así explicado quizá puede parecernos que nos encontramos ante un largo monólogo (como pasaba en Cinco horas con Mario de Miguel Delibes) pero realmente estamos ante una novela cargada de sentimiento, profunda y emotiva.

Con un lenguaje sencillo y una forma de expresarse casi infantil Lucy nos narra su infancia llena de carencias económicas y afectivas y cómo, a pesar de ello, ha logrado convertirse en una escritora medianamente famosa. 

Ya sabéis que le tenía muchísimas ganas a esta novela y cuando empecé a leerla, a las pocas páginas, pensé "uy, uy que esto me va a decepcionar" justo por lo que os comento de la forma de expresarse de la protagonista-escritora, rozando en lo infantil y porque las conversaciones con su madre me parecían algo insustancial. Pero según iba avanzando en la lectura e iba conociendo a Lucy y en qué círculo se había criado mi visión cambió completamente.

Las conversaciones que al principio me parecieron algo insulsas cobraron la importancia que realmente tenían: pensemos que la madre de Lucy es poco dada a mostrar cariño, a relacionarse con sus seres queridos así que el hecho de que coja un avión y vaya a verla al hospital, le cuente cosas de la gente del pueblo y compartan una revista, oculta el enorme amor que esa madre siente por su hija. En ese momento, vemos claramente que un gesto dice más que mil palabras.

Lucy proviene de una familia extremadamente pobre, sin recursos de ningún tipo, de una familia desestabilizada porque el padre tiene shock post-traumático desde la guerra, con un hermano inmaduro, una hermana a la que no se siente unida... pero a Lucy le gusta leer, quiere salir de ahí y lo consigue. Y a través de sus ojos, de sus frases sencillas y su dificultad para expresar lo que siente nos muestra cosas cotidianas (un matrimonio que no va bien, una sociedad que acaba de descubrir el SIDA, una mujer que se siente sola pero lucha para conseguir lo que quiere...).

En definitiva, es una de esas novelas que te dejan huella, que te hacen pensar y mirar a tu alrededor. Tierna pero dura a la vez. Que parece sencilla pero esconde un gran mundo en su interior. 

Y por todo eso no puedo dejar de decomendárosla y esperar que la disfrutéis como lo he hecho yo.

¿Habéis tenido la oportunidad de leerla? ¿Qué opináis de las novelas que son puro sentimiento?

Saludos y felices lecturas.